Debido a que la deficiencia de antitripsina alfa-1 (Alpha-1) puede provocar daños en el tejido pulmonar, las personas que viven con esta afección genética rara suelen tener problemas para respirar.Algunas personas no tienen síntomas, mientras que otras pueden desarrollar enfisema o bronquitis crónica.Eso hace que incluso tareas diarias aparentemente simples, como caminar o comer, sean más difíciles.
Si se acumula la proteína asociada con la deficiencia de antitripsina alfa-1 (AATD), el hígado también puede verse afectado, y esto puede causar hepatitis crónica o cirrosis.Y si bien no hay cura, manejar los síntomas puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida.
En este artículo, dos mujeres que viven con Alpha-1 nos cuentan cómo su enfermera de Optum® Infusion Pharmacy, Amy, estableció relaciones basadas en un interés genuino.Más que administrar medicamentos de infusión, Amy comprendió sus necesidades y proporcionó el apoyo emocional y el cuidado que necesitaban para sentirse mejor.